Putas Granollers no se concentran en un tramo de clubs ni en un barrio de neón como el Raval. En la capital del Vallès Oriental, con unos 65.000 habitantes, el encuentro es casi siempre en piso: independientes con teléfono y WhatsApp propio, alguna agencia que rota chicas entre Granollers, Canovelles y Mollet, y gabinetes de masaje erótico sobre todo en Granollers Nord, hacia Les Franqueses y el Hospital General.
La ciudad queda a media hora de Barcelona en Rodalies —Granollers Centre (R2, R8, R11), Granollers-Canovelles (R3) y Les Franqueses-Granollers Nord (R2)— y eso marca el ritmo. Hay quien baja desde la capital un rato y hay quien vive en la comarca y no quiere cruzar a Sabadell ni al Eixample. El volumen es menor que en Barcelona, las novedades rotan cada semana y una parte de los anuncios son chicas de paso o el mismo perfil publicado a la vez en Mollet y La Roca.
Lo esencial. Piso discreto, no calle. Independientes con trato directo frente a agencias y pisos compartidos. Media hora, según nuestra estimación, entre 70 y 110 €; la hora, entre 100 y 160 €. Masaje erótico más barato en gabinete. Travestis hay, pocas y sobre todo en Granollers Nord. El contacto es el teléfono o el WhatsApp que ella publica.
Granollers es capital de comarca, no un pueblo dormitorio. Mercado, Porxada, polígonos, hospital y un cinturón continuo con Canovelles y Les Franqueses del Vallès: en la práctica es una sola mancha urbana. Las prostitutas y las escorts que se anuncian aquí cubren ese cinturón, no un código postal. Quien vive en Palou, Can Gili o Font Verda acaba en el mismo tipo de piso que quien viene de La Garriga o de Llinars.
Tres modelos conviven, y conviene no mezclarlos:
En España el encuentro privado entre adultos no está penado. Lo que persigue la ley es el proxenetismo, la trata y, en algunos municipios, el ejercicio en calle o en local sin licencia. Quedar, hablar, pasar una tarde y pagar compañía no es lo que esas normas van a buscar. El límite está en quien se lucra con el piso ajeno y en quien trabaja en la vía, no en quien entra a un piso a puerta cerrada.
La diferencia se nota en los primeros cinco minutos. La independiente te da un punto de referencia —cerca de la estación, cerca del hospital, en el centro— y te pide que confirmes cuando estés abajo. La agencia te abre un portal, te enseña dos o tres chicas y el reloj empieza al entrar. Ninguna de las dos fórmulas es mejor: cambia el precio, la prisa y quién se queda el margen.
| Independiente | Agencia o piso | |
|---|---|---|
| Contacto | Teléfono o WhatsApp directo | Un número para varias chicas |
| Sitio | Piso propio o hotel | Adosado, suite, gabinete |
| Reloj | Más flexible, a veces se alarga | Estricto, 30 o 60 minutos |
| Precio | Más alto, se queda ella | Más bajo, hay comisión |
| Nacionalidad | Latina, española, brasileña | Mezcla, a menudo latina o marroquí |
| Salidas | Hotel y domicilio con recargo | A veces solo recibe ella |
Quien vuelve suele quedarse con independientes: menos rotación de caras, más margen para pedir trato de novios o una hora larga. Quien quiere decidir in situ y marcharse en media hora acaba en el piso de Canovelles o en el gabinete del Nord.
Nadie publica una tarifa única. A partir de lo que circula en anuncios de la comarca y de lo que se paga en el cinturón de Barcelona, nuestra estimación para Granollers queda por debajo de las agencias de lujo del Eixample —ahí la hora parte de 200 o 250 €— y por encima del low cost de 20 € que aparece en operativos contra pisos clandestinos.
| Servicio | Duración | Rango |
|---|---|---|
| Independiente, media hora | 30 min | 70–110 € |
| Independiente, sesión completa | 1 h | 100–160 € |
| Independiente, dos horas | 2 h | 180–260 € |
| Noche o cena | 4–8 h | 350–650 € |
| Piso de agencia | 30–60 min | 50–90 € |
| Salida a hotel o domicilio | 1 h | +20–40 € |
| Masaje erótico en gabinete | 45–60 min | 40–70 € la base |
| Escort trans | 1 h | 120–180 € |
El francés natural, el anal, la eyaculación facial o un dúo se cobran aparte. Nuestra investigación sugiere que el extra más habitual —oral sin, o griego— suma entre 20 y 50 € sobre la tarifa. El efectivo sigue mandando; alguna independiente acepta Bizum cuando ya os conocéis. La hora de hotel en Granollers centro, si vais de salida, ronda los 50–80 € la habitación breve, y eso va a cargo de quien reserva.
No hay un barrio rojo. Lo que hay son cuatro manchas que se leen en los anuncios una y otra vez.
Alrededor de la estación de Granollers Centre, la Porxada y los bloques de Can Gili y Sant Miquel se concentran las independientes que atienden en suite: brasileñas maduritas, latinas de veinte y pico, alguna catalana que combina masaje y cama. Es la zona más cómoda si vienes en tren. El piso suele estar en un primero o segundo, con ascensor y portero automático. Las salidas a hoteles del centro salen de aquí.
Junto al Hospital General y pegado ya a Les Franqueses del Vallès aparece el otro polo: gabinetes de masaje con chicas asiáticas —se anuncian como chinas, japonesas, coreanas o tailandesas, a menudo las mismas caras— y una parte de las escort trans. Horario largo, a veces de madrugada. La estación Les Franqueses-Granollers Nord deja a pocos minutos de esa franja. Quien pone Granollers Nord en el anuncio rara vez está en el centro.
Canovelles funciona como extensión oeste. Los anuncios de un grupito de amigas en adosado son de este lado: de lunes a viernes, casa con comodidades, varias chicas a la vez. La estación Granollers-Canovelles (R3) corta el municipio. El salto desde el centro de Granollers es un taxi corto o un paseo si estás en Ponent. Una puta de Canovelles y una de Granollers se pisan el mismo público; cambia el formato, no el servicio.
Mollet, a un cuarto de hora hacia Barcelona, tiene escena propia —unas 53.000 habitantes, centro y barrios como Can Pantiquet o Plana Lledó— y un goteo de chicas que se anuncian a la vez en Granollers y en Mollet. Maduritas latinas, alguna novedad de agencia, salidas a hotel. Si te desplazan desde Mollet a Granollers, el recargo de salida es el de siempre. Ripollet, Montmeló y Parets entran ya en la misma ronda de desplazamientos.
Fuera de esas cuatro manchas quedan Palou, Lledoner, Congost o Font Verda: más residenciales, más de salida a domicilio que de piso que reciba. La Roca del Vallès, Llinars, Sant Celoni y La Garriga aparecen cuando la chica hace kilómetros; no es el núcleo.
El anuncio tipo en Granollers es latina, entre 20 y 35 años, colombiana o venezolana, recién llegada o novedad que lleva meses rotando el mismo texto. Detrás hay un abanico más amplio. Según nuestro recuento de anuncios activos en un momento dado, en Granollers y el primer cinturón circulan entre 40 y 80 perfiles; una parte son duplicados y otra, chicas que también se publican en Sabadell o en Barcelona.
Lo que se vende como escort y lo que se vende como puta, en esta ciudad, es el mismo encuentro. Cambia el registro del anuncio: la escort insiste en compañía, discreción y hotel; la prostituta va más al cuerpo y al rato. En el piso no se nota la palabra.
El masaje erótico en Granollers tiene dos puertas. Una es la masajista independiente —española o latina, camilla en casa, aceite, ducha, y el extra si ambos apetece— a 60–100 € la sesión, según nuestra estimación. La otra es el gabinete oriental del Nord: varias chicas, horario corrido, precio de entrada más bajo y menú de extras que se apunta con los dedos.
Una sesión tipo dura 45 o 60 minutos. Empieza en camilla, espalda y piernas, y baja el ritmo hacia el cuerpo entero. El relajante de verdad existe: hay gabinetes que hacen descontracturante limpio. El erótico añade Nuru, tantra de cartel, francés al final o el completo. Pregunta el precio del extra antes de desnudarte; en el gabinete barato el cebo es el masaje y el margen está en lo que sigue.
Las masajistas que se anuncian como tituladas atienden en consulta con aire y ducha, a menudo entre semana por la tarde. Encajan si lo que quieres es manos y un desenlace, no una hora de cama. Los dúos de masaje aparecen de vez en cuando; salen caros y hay que confirmar que las dos están ese día, no en Sabadell.
La oferta trans en Granollers es pequeña y se ve. Un puñado de anuncios, no un circuito. Predominan chicas trans hormonadas, CD y mulatas que se publican en Granollers Norte, Les Franqueses y a veces Sant Celoni. Activa, pasiva o versátil: lo dicen en el texto y conviene repetirlo por WhatsApp, porque el anuncio copia el de la semana anterior.
Lo que más se pide con una escort trans aquí es francés, griego y el juego que no sale con las cis del centro. Nuestra estimación pone la hora entre 120 y 180 €, en línea con las independientes cis de la parte alta, no por debajo. Fotos muy retocadas; pide una actual por el chat antes de desplazarte. Quien atiende en piso suele ser más estable que quien se anuncia de paso y te acaba citando en Barcelona.
El canal es el WhatsApp. El teléfono suena menos, pero las independientes serias lo cogen. Un mensaje corto funciona: cómo te llamas, día, hora, media hora o hora, piso o salida, y si vas al centro, al Nord o a Canovelles. Si la respuesta es un menú automático o te piden fianza por transferencia a un desconocido, estás hablando con un intermediario o con un anuncio fantasma.
Salidas a hotel o a domicilio: ella se desplaza por el Vallès Oriental —Granollers, Canovelles, Mollet, Les Franqueses, a veces hacia La Roca— con recargo y con un margen de 20 a 40 minutos. Los polígonos y las naves a deshora son otro trato; no todas salen. Para un hotel del centro basta con decir la zona, no hace falta soltar el número de habitación en el primer mensaje.
Los anuncios de la zona repiten las mismas prácticas porque es lo que sale. Por orden de lo que se negocia de verdad, no de lo que se escribe en mayúsculas:
BDSM, squirt, strap-on o juguetes hay, pero no es el grueso de Granollers. Quien lo busca lo pregunta en el chat y se cambia de perfil si la respuesta es un sticker.
Sí. Independientes y gabinetes cubren entre semana y fin de semana. Los pisos de Canovelles se concentran de lunes a viernes. El domingo por la mañana es el hueco más flojo; la noche del viernes, el más lleno. «24 horas» en el anuncio significa que el número contesta, no que esa chica esté libre a las cuatro de la madrugada.
En esta ciudad, poca. La palabra escort sube el tono y a veces el precio 20 o 30 €. El servicio —oral, penetración, tiempo— es el mismo. Las de agencia barata se quedan en la franja baja; las independientes que hacen hotel y cena, en la alta.
La mayoría de independientes sí, con recargo. Los gabinetes del Nord y los adosados de Canovelles prefieren que vayas tú. Mollet tiene chicas propias; no hace falta importarlas desde Granollers salvo que ya tengas una cita fija.
No es el mismo. El masaje erótico está en gabinete y en alguna independiente. Las trans se anuncian aparte, casi todas en piso o en salida. Cruce poco: una masajista cis no es una trans, aunque el portal las mezcle en la misma columna.
Nuestra estimación, mirando anuncios vivos y restando duplicados y perfiles de Barcelona colados, deja entre 40 y 80 caras en un día normal para Granollers, Canovelles, Les Franqueses y Mollet juntos. Un jueves hay más novedad que un martes. La cifra sube si cuentas a quien se desplaza desde Sabadell.
Para no dar vueltas. Putas en Granollers hay, en piso, no en esquina. El centro y Granollers Nord parten el mapa; Canovelles y Mollet lo alargan. Independiente con WhatsApp propio si quieres tiempo; agencia o gabinete si quieres entrar, elegir y salir. La hora, por nuestra estimación, cae entre 100 y 160 €. El resto —masaje, trans, dúo, salida a hotel— se habla antes de subir las escaleras.
Las escorts en Granollers combinan piso propio y salidas. Hotel del centro, domicilio en Can Gili o Palou, adosado en Canovelles: el recargo es de 20 a 40 € sobre la hora, según nuestra estimación, y el desplazamiento por el Vallès Oriental ronda la media hora. Confirma la zona del hotel en el WhatsApp cuando ya estés en camino, no en el primer mensaje.
Quien prefiere no recibir en casa reserva una habitación cerca de la estación de Granollers Centre y ella sube. Es el formato más discreto de la comarca y el que usan las independientes que no quieren abrir el portal a desconocidos.